lunes, 1 de enero de 2024

La llamada de la ciencia, ¿la oyes? - Mª. Ángeles Pérez García

Capítulo 43

La llamada de la ciencia, ¿la oyes?
(Por Mª. Ángeles Pérez García)






You keep on learning and learning, and pretty soon you learn something no one has learned before.

Richard Feynman

 

Decía Feynman cuando hablaba en sus Lectures [1] sobre Gravitación que ésta era un ejemplo paradigmático de ley física que, aunque de forma sencilla, producía efectos relativamente complejos. La ley del inverso de cuadrado de la distancia describiendo la fuerza entre dos objetos masivos es capaz de explicar la mayor parte de la fenomenología conocida. A saber: el movimiento de los planetas en el sistema solar, el movimiento de estrellas en cúmulos y otros varios. Reflexionaba sobre la capacidad humana para identificar la existencia de leyes o patrones diciendo, en concreto,

... incluso el artista aprecia las puestas de sol, las olas del océano y el paso de las estrellas a través del cielo. Y hay alguna razón, entonces, para hablar a veces de otras cosas. Cuando miramos estas cosas, obtenemos un placer estético de ellas directamente al observarlas, pero también hay un ritmo y un patrón entre los fenómenos de la naturaleza, que no es evidente al ojo, sino sólo al análisis del ojo. Y son estos ritmos y patrones los que llamamos leyes físicas.

Dicho de otra forma, lo que primero capta nuestra atención son la serie de patrones o regularidades observables de magnitudes físicas que podemos percibir sensorialmente o más bien, dicho de forma técnica, medir experimentalmente. El placer de observar las regularidades presentes en la naturaleza es difícilmente descriptible. La predictibilidad está relacionada íntimamente con este aspecto. Ya desde antaño nuestros antepasados pudieron ver las estaciones, primavera, verano, otoño e invierno traer diferencias notables: horas de luz, temperatura, lluvias. La regularidad de los ciclos lunares, incluso la presencia de eclipses y algunos cometas. Todo ello, sabemos hoy que está causado por una ley física que podemos formular en términos sencillos a través del inverso del cuadrado de la distancia.

El análisis de las regularidades observadas y la propia existencia de las mismas es lo que suele suscitar mayor curiosidad y ser germen de vocación científica. Este comportamiento surge de manera generalizada, si bien es importante cultivarlo adecuadamente para que pueda desarrollarse y dar fruto. Es en estas circunstancias que contar con docentes motivados, como lo fue Dick Feynman, es crítico.

Cuando uno echa la vista atrás, ciertamente se contempla el avance del tiempo en los métodos y recursos disponibles para la docencia hoy en día. Incluso las Lectures de Feynman están accesibles públicamente online en vídeo junto con su transcripción. En plataformas como YouTube hay innumerables cursos de física de todas las temáticas, repositorios de artículos científicos y foros de consulta y dudas sobre ciencias y cuestiones científicas. Mención aparte merecen las políticas de Open Access en las que se han embarcado la mayor parte de las revistas indexadas en los índices de calidad más relevantes. Sin embargo, esto no es más que el inicio de una era que promete ser todavía mejor en cuanto a que las técnicas de Inteligencia Artificial permitirán acceder de forma ágil y con precisión a la información que está disponible en la web. ¿Cómo habría usado Feynman estas técnicas? Seguramente y dado su carácter pionero e innovador habría sido un ferviente defensor de todos estos avances.

La vocación científica es algo que germina motivado por la curiosidad, es por esto por lo que es tan importante que en edades tempranas los jóvenes se expongan a experiencias que fomenten su aproximación a estos temas.

La docencia a diferentes niveles, escuela, instituto de secundaria o enseñanza universitaria presenta características bien diferenciadas en cuanto a objetivos y metodología. En primaria, el alumno aún no dispone de las bases de conocimientos matemáticos para analizar los fenómenos físicos en detalle. En esta etapa se trata de introducir al alumno en la observación y reflexión sobre los fenómenos cotidianos que nos rodean, tales como la evaporación, cambios de estado, el calentamiento solar, el movimiento de objetos, etc. Normalmente en esta etapa el/la niño/a es muy receptivo a situaciones que captan su atención fácilmente. Posteriormente, en secundaria, ya es adecuado poder cuantificar y analizar el detalle de los fenómenos. Es aquí cuando la mayor parte de las vocaciones científicas surgen en ambos géneros de alumnos. En este sentido hoy en día sigue habiendo un sesgo de género donde las vocaciones de profesiones relacionadas con STEM (science, technology, engineering and mathematics) son menos frecuentes en mujeres. En la UE las mujeres están infrarrepresentadas en estas disciplinas, ya que sólo el 36% de los licenciados en carreras STEM y sólo dos de cada cinco profesionales trabajando en ciencia e ingeniería son mujeres. España está en todos los niveles educativos por debajo de la media de la Unión Europea, tanto en estudiantes que eligen estudios STEM, en comparación con los que no los eligen, como en el porcentaje de mujeres que eligen estos estudios frente a los hombres que los eligen. En el otro extremo, los países que destacan en alguno de los niveles ISCED por tener una proporción mayor de estudiantes STEM con porcentajes de mujeres mucho más equilibrados son Alemania, Suecia, Portugal, Rumanía e Italia.  Hay un largo camino que recorrer.

Fig.1 …learning and learning...


Sin embargo, no hay un patrón por el que surjan las vocaciones científicas. Como experiencia personal lo que resultó más decisivo en mi caso fue la serie de documentales y series de divulgación sobre el planeta y el sistema solar que de modo frecuente se mostraban en la televisión. También los libros y toda clase de revistas de divulgación de temas variopintos, algunas de las cuales aún sobreviven en los kioskos. Todo ello fue perfilando un gusto por comprender y maravillarme con los fenómenos físicos y con la compresión de los modelos o leyes físicas que se requerían para entenderlos. No siempre es sencillo leer libros en el adecuado nivel para cada persona y circunstancia, pero a modo de brújula, mi orientación se fue desarrollando en aprender y aprender. Durante mi etapa escolar y en secundaria tuve la oportunidad de poder tener profesores, mayoritariamente de formación químicos, que hicieron un buen trabajo con los medios disponibles a su alcance. Todo ello influyó de forma positiva, hasta que a nivel universitario pude entender los aspectos más técnicos y desarrollar un gusto específico por algunas áreas de la Física, en particular la ´física cuántica y astrofísica. De modo concreto focalizando en las teorías de campos, relatividad, cuantización y lo que hoy podemos llamar teorías más allá del modelo estándar.

Esta etapa preparatoria fue muy importante, de andadura, en lo que sería la vida profesional posterior. La carrera universitaria te prepara para lo que vendrá después. Horas de estudio y trabajo individual, de lectura y reflexión, pero también de búsqueda de información en la biblioteca y otras fuentes. Además de esto, los trabajos colectivos con otros compañeros han servido de ejercicio para las competencias que uno desarrolla en el ámbito externo a la facultad. En mi caso seguí haciendo el doctorado, con lo que la etapa posterior, fueron unos años dedicados al trabajo de investigación en temas de frontera de la física actual. En esta etapa es donde uno valora más lo que significa el valor de la creación intelectual original de grandes físicos como Feynman y otros. El ambiente académico investigador es altamente exigente y es una escuela que te permite desarrollar estrategias de resolución de problemas de alta complejidad en el marco de una tesis doctoral. La labor de un director de tesis que ejerza una labor de orientación y apoyo en momentos puntuales es muy importante.  Resolver problemas parciales, en el seno de otro más amplio, de modo secuencial, conforman los pasos a seguir en cualquier trabajo científico. Esto lo ejerció con maestría Feynman.

Un aspecto muy importante es la originalidad del trabajo desarrollado. Como ejemplo paradigmático que le debemos son los llamados diagramas de Feynman o el formalismo de la integral de camino, entre otros. Los diagramas se idearon como representaciones pictóricas de expresiones matemáticas de integrales de ciertos procesos a nivel subatómico. En una especie de lenguaje jeroglífico uno podía escribir procesos complejos y calcular las tasas de decaimiento o probabilidad asociada, con una serie de reglas conocidas y acordadas. En el desarrollo de la llamada electrodinámica cuántica este hito fue crucial y por supuesto lo seguimos usando hoy en día.

Del mismo modo, el formalismo de integral de camino fue novedoso, basado en trabajos previos [2] de Wiener en 1920, al permitir evaluar en términos de máxima probabilidad la dinámica seguida por un sistema de entre muchas posibles.

Esa capacidad de originalidad y efervescencia intelectual fue la que le permitió interesarse por muchos a diversos temas.  No me gustaría acabar esta entrada de blog sin referirme a una coetánea de Dick Feynman que glosaba sus virtudes como Gran Explicador. Se trata de Virginia Trimble, astrofísica todavía en activo, y que, como anécdota, llegó a posar como modelo cuando éste estaba aprendiendo a dibujar tras seguirla por el campus de Caltech hasta su laboratorio. Siendo aún una estudiante, Feynman le pagaba 5.50 dólares a la hora y durante ese rato hablaban de física. Hoy en día tal comportamiento sería impensable.

La vida de Feynman fue inspiradora a todos los niveles, desde el punto de vista académico fue muy fructífera, llegando a obtener el máximo galardón, el Nobel, siendo sus logros científicos de gran relevancia. Desde el punto de vista personal su sentido del humor y originalidad le permitió vivir anécdotas que hoy aparecen en una serie de libros divulgativos. Diferentes generaciones de alumnos se benefician de sus explicaciones de especial simplicidad y elegancia para describir fenómenos físicos complejos y sigue inspirando a las generaciones venideras.



Referencias:
[1] FEYNMAN, Richard P.; LEIGHTON, Robert B.; SANDS, Matthew (1971) The Feynman Lectures on Physics (Edición bilingüe. Vol. I. Mecánica, radiación y calor; Vol. II Electromagnetismo y materia; Vol. III. Mecánica Cuántica). Fondo Educativo Interamericano, Bogotá.
[2] N. Wiener, Proc. Natl. Acad. Sci.USA7, 253 (1921); Proc. Natl. Acad. Sci. USA7,294(1921); J. Math. Phys. Sci. 2, 132 (1923); Proc. London Math. Soc. 22, 454 (1924); Acta Math.55,117(1930).
 


Mª. Ángeles Pérez García.
Doctora en Física Teórica.
Profesora Titular.
Departamento de Física Fundamental. Universidad de Salamanca.


Créditos Música:
448 5.05
Falling Together by Scott Buckley | https://soundcloud.com/scottbuckley
Creative Commons / Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/


No hay comentarios:

Publicar un comentario